Clerecia (Anécdota)

De Frases Celebres

 Al abandonar la ciudad de Lyon tras una estancia de siete años, el Papa 
 Inocencio IV, dijo:
 -Hemos hecho una gran cosa: cuando llegamos aquì encontramos tres o  
 cuatro burdeles; al irnos no queda màs que uno, cierto que se extiende sin 
 interrupciòn de un extremo al otro de la ciudad.


 Sucediò en el monasterio de San Pedro, cerca de Erfurt:

-El monje Basilio Valentìn, que hacìa investigaciones alquìmicas sobre la

piedra filosofal, echò los residuos de "règula" (mineral que sirve para los afeites de las mujeres galantes) a los cerdos. Estos, despuès de haberlos comido se sintieron violentamente purgados y desde entonces crecieron y engordaron extraordinariamente.

El monje alquimista imaginò que usando los mismos residuos para los demàs frailes, èstos ùltimos no podrìan obtener màs que ventajas y ponerse rubicundos de placer.

 El resultado fuè deplorable; todos los que siguieron sus consejos, murieron 
 ernvenenados. Se ha decidido llamar "Antimonio" a èste funesto metal. 


 Carlos Talleyrand-Perigord, diplomàtico francès, fue primero obispo de Autun, 
 luego presidente de la Asamblea Nacional y ministro durante el Directorio, el
 Consulado, el Imperio y la Restauraciòn.  Ambicioso e inteligente, sirviò y 
 traicionò a todos los regìmenes; su conducta polìtica puede resumirse en  
 unas palabras de B. Fournell:   
 -Se ha vendido a cuantos lo han comprado.